Por: Víctor R. Hernández
Indudablemente que uno de los temas de la semana pasada que aún trascenderán a esta que apenas comienza, es la visita que realizó, la última de su sexenio por cierto, el presidente Felipe Calderón Hinojosa. Y este último encuentro entre Felipe Calderón y los duranguenses, representados por nuestras autoridades estatales y municipales será recordado por el reclamo “amoroso” que hizo el ejecutivo federal al gobernador Herrera Caldera:
“… y de corazón le digo a Durango, ojalá lo sigan tratando tan bien como yo lo traté, ojalá le sigan dando el mismo presupuesto de carreteras como yo les he dado, va a estar difícil, pero ojalá, no quiero ser como aquel poema de Becker que dice “desengáñate, así no te querrán”.
Las votaciones del pasado primero de julio indicaron que los duranguenses no están contentos con el trato que Calderón Hinojosa y el PAN dieron a la entidad, por eso decidieron votar en la mayoría de las boletas, por los candidatos a presidentes de la República, senadores y diputados federales, todos del PRI. Nuestra entidad, fue de las pocas, si no es que la única, en donde el Revolucionario Institucional compitió sin alianzas a los distritos y el senado, y ganó.
Eso algo tiene que decirnos y lo primero es que ningún candidato de la oposición les convenció.
Pero ¿que hay detrás de ese rechazo tan claro de los duranguenses hacia el PAN, sus candidatos y el presidente Calderón?
1.- Dolor, muchísimo dolor. Estoy seguro que los duranguenses habrían preferido, si Calderón los hubiera consultado, seguir gozando de la libertad, de la paz social, a cambio de los millonarios presupuestas para infraestructura.
Calderón Hinojosa, al menos en Durango, será recordado, no por las obras millonarias que, asegura autorizó para la entidad, sino por la cantidad de muertos, desaparecidos, familias desintegradas, que dejó su sexenio en esta entidad. Difícilmente será recordado por algo positivo.
Cierto, muchísimos duranguenses, posiblemente más de la mitad, estén de acuerdo con la decisión presidencial de haber enfrentado a las bandas criminales. Creo que todos estaremos de acuerdo con esa decisión. Es más, era su obligación como primer mandatario de la nación. El debate y la inconformidad son los caminos que escogió para ello. Sólo se adelantó a decirnos que nos preparáramos porque sería una guerra larga y costaría muchas muertes. Nunca se nos dijo que 70 mil, cifra que va en aumento todos los días.
2.- Frustración, no poder disfrutar lo que se tiene.
Cierto, en los gobiernos panistas, ha sido el período en donde más se ha desarrollado Durango. Como lo hemos señalado en este mismo espacio, la detonación del desarrollo en nuestra entidad, llegó en el gobierno de Ismael Hernández Deras. Observamos y comprobamos obras por todo el estado y en especial en Durango capital.
El problema está que con la escalada violenta, como ciudadanos no la hemos podido disfrutar. Tardamos largos años en estar gritando, sin que se nos escuchara, la necesidad de que se invirtieran fuertes cantidades de recursos federales porque Durango era el Chiapas del norte del país, y lo sigue siendo. Pero ningún gobierno federal priísta nos escuchó. Los reclamos airados pero sentidos de Pedro Ávila, fueron reiterativos con De la Madrid, Salinas y Ernesto Zedillo. Pero llegó Fox y la habilidad de Hernández Deras comenzó a cambiar la realidad, para bien en la entidad.
Y hemos tenido ya ocho años con inversiones por encima de los seis mil millones de pesos en obras, cuando, regularmente era partidas anuales para este rubro de mil 700, 2 mil 300 y hasta 3 mil millones de pesos, cuando nos iba bien. Hoy nos hemos acostumbrado a los seis mil, siete mil millones de pesos en obras de infraestructura productiva, por año.
El problema ahora, no es que carezcamos de infaestructura, como las autopistas, el problema ahora es que tenemos miedo de viajar por tierra. Tenemos miedo de salir a la sierra. Tenemos miedo de que nuestros hijos sigan en la noche por nuestros espacios remozado. Tenemos miedo. ¿De qué nos sirven las obras de gran magnitud si no tenemos seguridad, si tenemos permanentemente nuestra libertad amenazada?
3.- Cobro de facturas. El presidente Calderón Hinojosa, siempre trató mal a Durango.
Tan sólo en el gobierno de Herrera Caldera, los números autorizados para Durango, de parte del ejecutivo federal, fueron los siguientes:
– En 2010, recién llegado Jorge Herrera Caldera se encontró con que el gobierno de Felipe Calderón sólo presupuestó 3 mil 338 millones de pesos, por lo que echó a andar toda una estrategia de cabildeo y negociación permanente en el congreso federal para concientizar a los legisladores de la necesidad de elevar este recurso y evitar el “castigo” del gobierno federal.
Se logró la asignación de 6 mil 772 millones de pesos para ejercerse en el 2011, es decir el doble de lo autorizados por el ejecutivo federal.
– Para finales del 2011, sucedió lo mismo, el gobierno federal sólo presupuestó para Durango 2 mil 500 millones de pesos, pero se logró bajo un intenso cabildeo la autorización de 8 mil millones en el congreso federal.
Claro, desde con Ismael, hasta ahora, los mandatarios estatales han contado con la estrecha colaboración de legisladores del PAN, PRD, PT y PRI, ya que es en los circuitos legislativos en donde se han venido obteniendo las partidas complementarias.
Entonces, señor Calderón, difícilmente lo vamos a extrañar.







Gonzalo se asume como candidato de facto a la alcaldía.Edición 633 (20 al 26 de Mayo del 2013)



